lunes, 29 de junio de 2009

23º ENCUENTRO DE ESTUDIOS DE LA SOCIEDAD ARGENTINA DE LITURGIA.(Crónica. Por Marcelo Singh 4º de Teología).







Para celebrar las
“Obras Maestras de Dios”.

Del 15 al 18 de Junio se realizó en Pilar (Casa “El Cenáculo”) el 23° Encuentro de Estudios de la S.A.L. (Sociedad Argentina de Liturgia). La temática central fue: La Pastoral Litúrgica, se abordaron sus desafíos y fundamentos. También se efectuó, con gozo y especial interés, la presentación del Nuevo Misal Romano para Argentina.


En un clima de fraternidad y comunión, enriquecido por la presencia de obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas, laicos, pertenecientes a numerosas diócesis de nuestro país, y de Uruguay, se compartió el amor común por la liturgia. Sin duda, que la alegría del Nuevo Misal captó la mayor atención. Es importante considerar que las disertaciones manifestaron un planteo integral: la pastoral en general, la pastoral litúrgica, el nuevo Misal Romano (su historia, novedades y espiritualidad), y la conclusión sobre la relación del derecho litúrgico y la pastoral litúrgica.
En el Catecismo de la Iglesia Católica leemos: “el Espíritu Santo es el artífice de las "obras maestras de Dios" que son los sacramentos de la Nueva Alianza” (1091), con esta perspectiva vamos a dilucidar lo reflexionado en las jornadas organizadas por la S.A.L.
La Pastoral desde Aparecida
El cardenal Jorge Bergoglio, realizó la apertura del XXIII Encuentro de Estudios, desarrollando algunos conceptos claves para comprender la enseñanza del documento de Aparecida en referencia a la pastoral de la Iglesia. Una cita fundamental fue: “Jesús es el Buen Pastor, quiere comunicarnos su vida y ponerse al servicio de la vida” (Aparecida 353). Y explicó: “Este enfoque referencial subraya el hecho de que la pastoral será, pues, tarea de pastores que se dejan pastorear y salen a pastorear”.
Destacó también, las categorías de encuentro y conversión. La primera definió como “la categoría antropológica más utilizada en el Documento”. Y advirtió: “nuestro pecado principal como pueblo argentino es el de los desencuentros”. Con respecto a la conversión, aseveró que es el primer fruto del Encuentro con Jesucristo, y agregó el adjetivo “pastoral”. Por tanto, la conversión no es sólo ética y moral, sino también espiritual, integral de toda nuestra experiencia religiosa.
De esta manera, la ponencia introductoria generó el contexto adecuado para el resto de las exposiciones: el “encuentro” ha de ser procurado en la pastoral litúrgica, llevando a una conversión pastoral del discípulo misionero. También el Misal Romano para Argentina, enmarcado en la pastoral litúrgica quiere colaborar al “encuentro”, con Cristo, y entre los hermanos; y pretende ayudar a la conversión pastoral, para vivir con un nuevo espíritu el Misterio que celebramos.
Una pastoral que acompaña la Vida sacramental.
La pastoral litúrgica es la acción realizada por el pueblo de Dios, para la edificación del Cuerpo de Cristo mediante acciones eclesiales propias de la celebración cristiana, teniendo en cuenta la situación concreta de los hombres que celebran. Se trata de una acción que implica un constante acompañamiento: durante las diversas etapas de la vida; y en las celebraciones litúrgicas. En este último ámbito se distinguen tres estadios básicos: antes, en las catequesis para recibir los sacramentos, así como en la recepción inmediata a los mismos; durante: colaborando en la celebración; y después, atendiendo a la perseverancia, y vinculo con la comunidad.
En referencia a este tema, tuvo lugar un panel, explicitando desafíos actuales. Participaron del mismo: Lic. Graciela Dotro (socióloga), Pbro. Gerardo Castellano, párroco del Santuario San Cayetano (Arq. Bs. As.), y el Pbro. Eduardo Mangiarotti (Dioc. San Isidro). Se evidenciaron características de la posmodernidad, que interpelan, en aspectos significativos la conformación de una pastoral litúrgica. Fue muy interesante la relación con la piedad popular, y el ámbito juvenil.
El pbro. Lic. Oscar López (Dioc. Avellaneda – Lanús) describió los fundamentos, características y exigencias de la Pastoral Litúrgica. Su exposición esquematizó las generalidades, que especificó el Pbro. Lic. Germán Vallejos (Dioc. De Reconquista), marcando las aplicaciones a la Iniciación cristiana, asamblea eucarística, tiempos litúrgicos, sacramentales y piedad popular.
El nuevo Misal Romano para Argentina: ¿un simple cambio de libro?
En la trama de la pastoral litúrgica, se comprende la preocupación por un misal adecuado al lenguaje y cultura argentina. A través de cuatro exposiciones se trazó el exhaustivo camino, que fue recorrido hasta llegar a las últimas instancias que han posibilitado este misal.
El pbro. Cristian Gramlich (Dioc. San Isidro) tuvo a su cargo la presentación del nuevo misal. Relató la historia, que a lo largo de veinte años, puede atestiguar el trabajo serio y profundamente eclesial, que distintos peritos, licenciados y doctores en materia litúrgica han realizado con denodado esfuerzo para facilitar a nuestra Iglesia en Argentina el Misal.
Una de las preguntas más acuciantes, que se plantea con ímpetu, es ¿qué novedades encontraremos? Respondieron con precisión a esta cuestión: Pbro. Lic. Mario Haller (Arq. Paraná) exponiendo lo nuevo en el ordinario de la Misa; y el R. P. Dr. Rubén Leikam o.s.b., refiriéndose a los formularios eucológicos (las oraciones propias del que preside la Eucaristía). El sacerdote benedictino destacó: “las novedades del Misal pueden ser resumidas en tres puntos: enriquecimiento (formularios nuevos y/o completos, oraciones nuevas y/o alternativas, antífonas); correcciones (de oraciones, de referencias bíblicas, errores presentes en la editio typica latina); reestructuración y/o cambios (formularios que integran secciones, rúbricas)”.
Es clara la “innovación”, pero hay que recalcar que se realzó reiteradamente: “la renovación”. Se espera que el nuevo misal ayude celebrar con un espíritu renovado. Entonces, no se trata de un simple cambio de libros, sino más bien de una gran oportunidad para crecer en el compromiso con la celebración.
Para comprender más aún esta perspectiva, Mons. Mario Cargnello (Arzobispo de Salta), desarrolló la espiritualidad del misal. Estableció como punto de partida la concepción de la Liturgia como obra común del Espíritu y de la Iglesia (cfr. CEC 1091). Desde allí esbozó tres características de una espiritualidad litúrgica: Trinitaria, cristocéntrica, y pascual. Con este exordio podemos descubrir al misal como fuente de vida espiritual para el sacerdote. Luego, no es sólo una buena traducción, o un logro del crecimiento litúrgico en la Argentina, sino una herramienta de renovación espiritual y litúrgica, que ayuda a vivir el encuentro y la conversión pastoral. Finalizó con algunas consecuencias pastorales: presentar el misal como texto de oración; invitar a preparar en oración la celebración, enseñar a gustar la riqueza de las oraciones; redescubrir el sentido del silencio. Es remarcable profundizar continuamente la docilidad al Espíritu, tomando en serio su acción en nosotros.
El Derecho Litúrgico: instrumento al servicio de la pastoral eclesial.
Se concluyó el encuentro de formación escudriñando la relación de la legislación litúrgica y la pastoral litúrgica. El Pbro. Roberto Russo (Arq. Montevideo) puntualizó el derecho litúrgico como “el conjunto de leyes que han de observarse en relación con la celebraciones litúrgicas”. Forma parte del Derecho Canónico, pero con una fisonomía particular. Es también, condición de existencia de la liturgia, pues su objetivo último es la comunión, no sólo el transmitir una norma práctica. El trasfondo es la eclesiología de comunión, por ello las rúbricas tienen en cuenta la participación. Estas regulan las acciones litúrgicas, y están a su servicio; su adecuada interpretación expresa la fidelidad al sentido expresado en el rito latino.
La comunión de la Iglesia.
Fue significativo en las distintas ponencias constatar una intención explícita de volver a las fuentes del Concilio Vaticano II, pues en todas fue plausiblemente reiterativo el desarrollar, explicar o simplemente citar conceptos de la constitución dogmática Sacrosantum Concilium. También fue cierta la comunión con el magisterio latinoamericano, recurriendo al reciente documento de Aparecida.
Asimismo la comunión en nuestra iglesia católica, se construye por la diversidad, y esto nos permite valorar la identidad de nuestro rito. Es necesario recuperar características propias de nuestro rito latino, integrarlas pueden ayudarnos existencialmente: la sencillez, claridad, participación. Simplicidad, que facilita la participación, y flexibilidad que ayuda a superar fijismos.
Para concluir, cito textualmente el Catecismo de la Iglesia Católica. El siguiente fragmento, me parece, resume lo reflexionado en este último encuentro de estudios de la SAL, y deja latente el contexto vital para comprender las renovaciones en la liturgia: “Toda celebración sacramental es un encuentro de los hijos de Dios con su Padre, en Cristo y en el Espíritu Santo, y este encuentro se expresa como un diálogo a través de acciones y de palabras. Ciertamente, las acciones simbólicas son ya un lenguaje, pero es preciso que la Palabra de Dios y la respuesta de fe acompañen y vivifiquen estas acciones, a fin de que la semilla del Reino dé su fruto en la tierra buena. Las acciones litúrgicas significan lo que expresa la Palabra de Dios: a la vez la iniciativa gratuita de Dios y la respuesta de fe de su pueblo”(núm. 1153)

Marcelo Singh

sábado, 20 de junio de 2009

AÑO SACERDOTAL CONVOCADO POR EL PAPA BENEDICTO


Ofrecemos la oración propuesta para este Año Sacerdotal

Jesús, Buen Pastor,
que has querido guiar a tu pueblo mediante el ministerio de los sacerdotes:
¡gracias por este regalo para tu Iglesia y para el mundo!
Te pedimos por quienes has llamado a ser tus ministros:
cuídalos y concédeles el ser fieles.
Que sepan estar en medio y delante de tu pueblo,
siguiendo tus huellas e irradiando tus mismos sentimientos.
Te rogamos por quienes se están preparandopara servir como pastores
que sean disponibles y generosos para dejarse moldear según tu corazón.
Te pedimos por los jóvenes a quienes también hoy llamas:
que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte,
que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora,
que te descubran como el verdadero Tesoro y
estén dispuestos a dar la vida "hasta el extremo".
Te lo pedimos junto con María, nuestra Madre de Luján,
y San Juan María Vianney,
el Santo Cura de Ars,en este Año Sacerdotal. Amén.+